Hoy se cumplen 120 años del nacimiento del eminente prosista Axel Bakunts

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No sólo era lírico a través de sus libros, sino también en su vida. No tenía desvaríos, salvo el tabaco… El mayor "desorden" que podía permitirse era salir a las calles, agacharse, tomar un gran puñado de tierra entre sus manos y besarla ávidamente: -"¡Ninguna tierra huele así! No…" A menudo pasaba a altas horas de la noche cerca de la casa donde vivía y creaba el gran, irrepetible e infausto Aksel Bakunts. Ahora es una leyenda, canción y elegía, y ya no puedes verlo desde la calle en su modesto y pequeño cuarto; o sentado, escribiendo o leyendo en su escritorio... La última vez que lo vi, tenía treinta y siete años, y así permaneció en mis recuerdos...

GURGEN MAHARÍ

 

Frente de la Casa-museo Aksel Bakunts, en Gorís

 

Alexander (Aksel) Bakunts, nació el 13 de junio de 1899 en Goris, localidad de la sureña región de Zanguezur. Recibió su educación primaria en la Escuela parroquial de Goris, tras lo cual ingresó en el Seminario Gevorgyan de Echmiadzín, en 1910. Luego de graduarse en el seminario, fue empleado como profesor en el pueblo de Lor, en Zanguezur. En 1923 fue diplomado en el Instituto de Agricultura de Jarkov, volviendo a su terruño natal para trabajar como agrónomo, y de 1926 a 1931 se desempeñó como jefe adjunto del comité de gestión de tierras en Yereván.

 

El destino quiso que durante sus años juveniles de estudiante Bakunts participara en las luchas de Ashkalá, Illidjá, Ardahan, y en la Batalla de Sardarabad en 1917-1918, como soldado raso.

Curiosamente, Bakunts pudo combinar lo placentero con lo útil; como resultado de ello, estuvo trabajando activamente en algunos lugares y dedicándose simultáneamente a la enseñanza. Siempre consideró que su misión era alfabetizar a los niños.

 

Patio de la Casa-museo Aksel Bakunts, en Gorís

 

De 1927 a 1928, Bakunts utilizaron en el periódico "Madjgal" (labrador), mientras que fue parte en la conformación del Instituto de Producción y Sanidad Ganadera de Yereván, del que posteriormente fue empleado.

El año 1927 fue decisivo para Bakunts. Finalizó y publicó su antología "Mtnadzor" con un aspecto demasiado poco atractivo y que, como testimonio de sus contemporáneos, nadie se sintió muy atraído por su lectura. Pero la realidad no era tal como aparentaba ser. "Mtnadzor" fue recibido con gran entusiasmo y sigue estando muy presente entre los diferentes círculos sociales.

 

Trabajó como agricultor hasta principios de la década de 1930, después de lo cual trabajó principalmente en actividades literarias, ingresando como editor entre el personal de la revista Nor Ughí (nuevo camino). Durante su carrera literaria, a veces se apartó del género romántico, por ejemplo, escribiendo los guiones para las películas "Zangezur" y "El hijo del sol". Entre sus libros más leidos caben citarse El valle oscuro, sus Antologías de cuentos, etc.

Su variada actividad como el hombre de las letras, el texto clásico "Taras Bulba" de Gogol y el "Aghvesakirk" de Vardan Aygektsí, el armenio clásico al moderno.

 

Desafortunadamente, la represión staliniana causó un enorme estrago entre los artífices del arte literario armenio de la época, y Bakunts, entre muchos otros escritores, fue víctima de ese régimen, siendo catalogado como disidente a mediados de la década de 1930. No tardaron en presentar cargos de corte político contra Bakunts, siendo arrestado el 9 de agosto de 1936 junto a muchos otros escritores e intelectuales. Pasó 11 meses de inenarrables vejaciones y torturas. Pronto llegó el día de su enjuiciamiento, que transcurrió en tan sólo 25 minutos. La sentencia ya estaba firmada. El 8 de julio de 1937, por orden de Stalin, Bakunts fue fusilado.

 

... A veces se sentaba frente a mí y me hacía hablar de nuestras montañas, de la vida ganadera. Y me escuchaba con una simpatía oculta, y yo lo sentía.

_"Puedo percibir de ti un perfume a tierra", me susurró un día, y sentí pena en sus ojos.

...¡Ay!, no quiero nada más; sólo apearnos juntos de nuestros caballos ante uno de los infinitos manantiales de Ishkhanasar, desplegar nuestros yapëndjí 1 sobre las flores, reclinarnos y beber de esa agua murmurante y clara.

Se dejaron ver algunas lágrimas en sus ojos azules.

Yo me encontraba estremecido, ¡ay!, tanta nostalgia...

VAKHTANG ANANYAN

 

 

(1) Yapëndjí.- o burka caucásica. Gran capa masculina de fieltro o cuero de oveja karakul, sin mangas, equivalente al poncho sudamericano.

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