Azerbaiyán profana y se apropia del monasterio de Akhtamar

am es
adrbejane-pxcoum-e-sepakanasnorhoum-e-axtamari-vanqe

Mientras las autoridades armenias están ocupadas con irrisorios asuntos domésticos y agendas espurias, y algunos elementos antinacionalistas no rechazan los ataques a la Iglesia Apostólica Armenia, nuestros bárbaros vecinos orientales y occidentales, aprovechando la caótica situación vigente en Armenia, continúan persiguiendo sus propias políticas agresivas, imponiendo sus pretensiones e intentando apropiarse de una de las construcciones religiosas medievales más relevantes de la Iglesia Apostólica Armenia en territorio turco: la iglesia Santa Cruz de Aghtamar, estando seguros de que no recibirán una respuesta correspondiente desde Armenia.

 

A este vandálico e impune episodio se refirió el politólogo Gagik Hambaryan, señalando que los medios de comunicación de Azerbaiyán y Turquía difundieron información que, por primera vez, los autodenominados “representantes de la comunidad udi-albanesa” de Azerbaiyán se apersonaron e irrumpieron en la Iglesia de la Santa Cruz en Akhtamar y la profanaron, enarbolando la bandera turca y azerbaiyana, realizando aparentes rituales religiosos en azerbaiyano.

 

"El organizador de esta barrabasada, Rafiq Danagari, declaró que la Iglesia de la Santa Cruz fue construida por los albaneses y que los rusos se la regalaron a los armenios en 1836. Danagari tampoco ocultó que apelarían a las autoridades turcas ‘para devolverles el santuario a solicitud de sus legítimos propietarios, los albaneses’.

 

Me resulta innecesario comentar sobre esta ignorancia, ya que incluso un escolar sabe que el zar ruso no podría haber obsequiado a los armenios algo que se encontraba en el territorio de otro país, en este caso, el Imperio Otomano; ni qué decir, qué tenían que hacer por entonces en Van los albaneses, cuando el complejo monástico se estaba construyendo. Bakú y su patrocinador Ankara limpian sus miasmas sin escrúpulos con las verdades históricas. Están dirigidos por una agresiva ignorancia militante con la finalidad de lograr lo que quieren. Y el objetivo de Bakú no es sólo extender la antigüedad de su historia apropiándose de la historia de la Iglesia Apostólica Armenia y así proclamarse descendientes de uno de los pueblos originarios del sur del Cáucaso, los albaneses, sino también reclamar pretensiones no sólo sobre los monumentos históricos, culturales y religiosos armenios en Armenia, Artsaj y Azerbaiyán; trasladando incluso esas pretensiones al legado de los armenios en Armenia Occidental y la Iglesia Apostólica Armenia, donde todo aquello está bajo el dominio del gobierno turco”, escribió Hambaryan.

 

Subrayó que desde el colapso de la URSS y la independencia de Armenia, las autoridades turcas se han abocado activamente en la política de ceder el patrimonio de los armenios en Armenia Occidental a otras naciones, tratando de debilitar la posición ‘histórica y religiosa’ de los armenios. "Por ejemplo, en varias iglesias y monasterios en Tayk, de las cuales la más destacada es Oshkavank, los turcos las han proclamado iglesias georgianas y están llevando a cabo trabajos de restauración conjunta con los georgianos. No son casuales las pretensiones de los representantes de la autodenominada ‘comunidad udi-albanesa’ azerí en la iglesia de la Santa Cruz en Van –organización caída de los bolsillos de los Aliyev-, las que pueden tener consecuencias de largo alcance.

 

Resulta curiosa la postura de las autoridades armenias y la actitud del Ministerio de Asuntos Exteriores. Hasta ahora, ni el primer ministro armenio Nikol Pashinyan ni tampoco algún vocero de su gobierno, han manifestado su opinión sobre el tema ni han emitido una declaración. Nuestras autoridades están más interesadas en publicar información sobre falsos puestos de trabajo, lavar alfombras frente a la Asamblea Nacional, formular falsas agendas en torno a la Convención de Estambul o regocijarse con el aumento del número de visitantes a la biblioteca. Mientras tanto, Bakú y Ankara no sólo profanan conjuntamente la Iglesia de la Santa Cruz en Akhtamar, sino que también reclaman pretensiones sobre el complejo monástico con propósitos a largo plazo.

 

Espero que la dura respuesta de las autoridades armenias y de la Cancillería de Armenia, aunque demorada, sin falta se haga escuchar”, expresó el politólogo.

Noticias

Noticias similares