¿Soluciones ilógicas en el marco de la lógica?

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GOR ARMENYAN

 

La vida política en Armenia parece haberse tomado un tiempo de espera. Pero este es ese tipo de pausa después de la cual se esperan sucesos extremadamente calientes. Y hoy nos encontramos ante una situación así. El campo político está claramente dividido en dos partes, y si el gabinete gobernante sigue manteniéndose unido y solidario en gran medida con cualquier iniciativa del ejecutivo, la oposición no parlamentaria continúa dividida, lo que, por supuesto, es comprensible. Al menos, esa es la impresión externa.

En cuanto a las figuras de la oposición en el Legislativo, salvo algunas excepciones, el resto adoptó una postura expectante, y esto también es humanamente comprensible. Uno puede contar con los dedos de una mano los parlamentarios que expresan claramente y sin dar vueltas, su posición civil (lo enfatizo: no política, sino civil).

 

Los dos temas más importantes de la agenda política actual obviamente han eclipsado en gran medida a los demás. Estos son: el tema de la detención del segundo ex-presidente Robert Kocharyan y el futuro destino de la Convención de Estambul. A primera vista, estos dos temas están muy separados. Tal vez sí lo están. Sin embargo, en las últimas semanas tuve la vaga sensación de que están interconectados. Además, en ambos casos, las soluciones, aunque quizás inesperadas, encajarán totalmente en el contexto de la lógica y de la más amplia variedad de sucesos.

 

Siempre estuve convencido de que hacer predicciones resulta algo ingrato, pero trataré de quebrar mis propios principios y pronosticar los nuevos devenires; aunque por ahora, solamente en relación al segundo asunto.

Estoy seguro de que la Asamblea Nacional no ratificará la Convención de Estambul. Por supuesto, las disputas, las mutuas contraargumentaciones y demás exteriorizaciones continuarán hasta la sesión correspondiente de la Asamblea Nacional, durante la cual será rechazada su ratificación. Y no del todo, por la razón de que repentinamente, en un día todos leerán el documento y se darán cuenta de que era perjudicial para nuestro Estado y nuestra Nación. Por ahora sólo esto.

 

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