La tierra es un ente vivo, tiene su alma, y sin patria, sin un fuerte lazo con la propia tierra, el hombre no puede encontrarse a sí mismo, a su alma.
Martirós Sarian

El régimen de Erdoğan pierde lentamente el apoyo público

am es
erdoxani-rejime-dandax-korcnoum-e-hanrayin-henarane

En Turquía, la predisposición pública nunca se manifiesta a favor de la autoridad del actual gobierno. Los procesos que se desarrollan en el país de ninguna forma hablan a favor de las perspectivas de las autoridades. Sólo ha pasado un año desde que Reçep Tayyip Erdoğan se arrellanó nuevamente en el trono como resultado de elecciones anticipadas, pero esta vez con amplios poderes sin precedentes, dado que Turquía pasó de un sistema de gobierno estatal a otro presidencialista. Las elecciones extraordinarias se llevaron a cabo bajo un régimen de situación de emergencia, declarado tras el intento de golpe militar de 2016.

 

Las encuestas sociales recientes muestran que el número de partidarios del sistema presidencial ha disminuido en un 10%. Y esto sólo en el entorno social de Estambul. Cabe suponer que Estambul no es una parte aislada de Turquía sino una microfotografía del país entero. En consecuencia, fuera de Estambul también hay desencantados del sistema presidencial introducido por Erdoğan.

 

Cabe señalar que un año después, poco a poco las masas públicas están sintiéndose cada vez más decepcionadas de los otrora fervorosos discursos de Erdoğan sobre la construcción de una nueva Turquía. Se espera que la administración de Erdoğan, que ya no cuenta con el amplio apoyo público de antes, próximamente espera tener manifestaciones más tangibles y visibles de descontento público.

 

Probablemente el ex presidente Abdullah Gül y el ex ministro de Relaciones Exteriores, Ali Babaçan, estén realizando sus cálculos sobre ese electorado. Junto a una serie de ex autoridades adherentes suyos, estos últimos se encuentran entre bambalinas, atravesando la etapa fundacional de un nuevo partido.

 

Cabe señalarse, que esta nueva fuerza política en formación incluirá antiguos y actuales miembros del partido Justicia y Desarrollo (AKP) liderado por Erdoğan. Aunque al respecto ha habido numerosas publicaciones en la prensa, no hubo refutaciones, lo que da motivos para creer que las élites gobernantes están tomando recaudos al respecto.

 

En Turquía está creciendo significativamente el apoyo público a la principal fuerza de oposición, el partido Popular Republicano, y la cooperación de los kemalistas y las fuerzas pro kurdas aparentan ir por un buen carril. Naturalmente, el partido gobernante buscará formas de salir de la situación. En este sentido, la conformación de un nuevo partido por parte de los ex miembros del AKP, Gül y Babaçan puede ser observado desde dos posibles escenarios y tendencias.

  • O bien el partido gobernante realmente sufrió una división interna, y el ala opositora intenta derrocar al gobierno actual y ocupar su lugar. 
  • O las autoridades están tratando de reproducirse en forma de un nuevo partido político, habida cuenta que el partido Justicia y Desarrollo ha agotado sus reservas de confianza pública y ya no puede resistir eficazmente la creciente autoridad de los kemalistas en las elecciones nacionales.
Noticias

Noticias similares