Hoy, la Iglesia Apostólica Armenia celebra la fiesta de los Santos Traductores

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La fiesta de los Santos Traductores es una de las celebraciones nacionales y eclesiásticas conmemoradas con la mayor devoción y más queridas del pueblo armenio. Está dedicada exclusivamente a los monjes Mesrop, Yeghishé, Movses Kertogh, el filósofo David ‘el Invencible’, Grigor Narekatsi y Nerses Klayetsi.

 

Instituto de manuscritos antiguos Mesrop Mashtots o Matenadaran (1959)

 

La Iglesia Apostólica Armenia dispuso que la conmemoración de esta singular fiesta se realicer dos veces al año, con un leve matiz. La primera se llama "La fiesta de nuestros Santos Traductores Sahak y Mesrob", la cual se celebra el jueves siguiente al 4º domingo de Pentecostés. La segunda celebración se ha dado en llamar "La fiesta de nuestros Santos Traductores, los vardapet Sahak y Mesrop Mashtots, y de sus santos discípulos, Eghishe Badmich, Movses Kertogh, David ‘el invencible’, Grigor Narekatsi y Nerses Klayetsí", la que es una celebración móvil que se conmemora en el período contenido entre el 3 de octubre y el 7 de noviembre. Con el nombre de traductor se conoce a un centenar de discípulos de San Mesrop Mashtots y San Sahak Partev.

 

Fresco del contrafrente de la iglesia consagrada a Mashtots, en Oshakán

 

Inicialmente, hubo traductores especiales que traducían oralmente al armenio extractos de la Biblia durante las ceremonias. Pero eso no fue suficiente. Mesrop Mashtots estaba preocupado por este problema. La gran mayoría de los armenios –los no religiosos- se vio privada de la posibilidad de leer la Biblia, conocer la verdad y lograr la salvación. Por ello, se encontraba obsesionado, pensando en la idea de traducir la Santa Biblia al idioma armenio. Para ello, Mashtots recurrió al Catolicós de Todos los Armenios, Su Santidad Sahak Partev, en quien encontró un gran apoyo, dado que él también estaba preocupado por este tema.

 

Los Santos Mesrop Mashtots y Sahak Partev

 

Sus planes también estuvieron respaldados por el rey Vramshapuh Arshakuni. Mesrop Mashtots, llevando consigo a sus discípulos, se dirigió a la Mesopotamia siria. Estuvo en Hetesia, donde tuvo lugar uno de los mayores milagros. “Mesrop se amparó en Dios mediante ayuno y oraciones. Y Dios, que realiza la voluntad de los que le temen, escuchó las oraciones de Mesrop y le mostró las letras armenias en una visión maravillosa, y no en un sueño, sino con su propia vista. Mesrop lo vio trazar las letras sobre una roca con su mano derecha. Y la letra esculpida era como la mano dando forma a la roca; y las diferencias entre las letras y sus nombres, tomaban forma en la mente de Mesrop" (Movsés Khorenatsi "Historia Armenia").

 

 

 

Luego del hallazgo, Mashtots viajó a Samosata, donde encomendó a un iconógrafo griego llamado Hropanos dar forma definitiva a las letras por él creadas. Ese resultó un punto de inflexión para el futuro desarrollo religioso, cultural y político del pueblo armenio.

Inmediatamente tras la invención del alfabeto, Mesrop Mashtots, Sahak Partev y sus discípulos se dedicaron a traducir las obras más importantes de su tiempo. La traducción completa de la Biblia requirió un total de 30 años, siendo considerada la "Reina de las traducciones" por el historiador y armenólogo francés M.V. La Croze.

 

La presentación del alfabeto armenio, según el artista Grigor Khandjyan

 

Uno de los propósitos era el de liberar al país de la influencia griega y otras culturas dominantes, lo cual lograron por medio de la creación de escuelas, la traducción de destacados libros cristianos, filosóficos, científicos, imprimiendo a su vez, carácter armenio a los rituales litúrgicos, y dando inicio a una literatura armenia original y autónoma.

La primera oración traducida al armenio fue el segundo versículo de la introducción a la Exhortación a la Sabiduría, del libro de Proverbios de Salomón, en el Antiguo Testamento: "Para entender sabiduría y doctrina, para conocer razones prudentes”. Por convención, dadas las pruebas históricas disponibles, esta fue la primera oración escrita por un maestro armenio en ese idioma. Una sabia frase que dejó en claro la idea de la necesidad de leer la Palabra Divina y las Sagradas Escrituras. Ellos fueron los traductores de Dios, porque desde entonces “Dios nos habló en armenio”.

 

La estatua de Mashtots en el patio contiguo a la iglesia de Oshakán.

 

El extraordinario valor del trabajo de Mashtots como descubridor de las letras armenias, y de sus discípulos y auxiliares como traductores, en coincidencia con la subsiguiente enorme difusión de las Sagradas Escrituras y los numerosos textos académicos traducidos al armenio -que derivaron en el Siglo de Oro (siglo V) de la literatura armenia-, explican la íntima relación del cristianismo, la Iglesia Apostólica Armenia y la identidad cultural de la nación armenia. De hecho, la milenaria conservación y desarrollo de la civilización armenia, innegociable garantía de supervivencia nacional a lo largo de los siglos -a pesar de los innumerables intentos foráneos de imponer culturas y religiones-, es atribuida al fenómeno mashtotsiano, eclosionado hace exactamente 1.614 años.

 

Los restos de Mashtots descansan en la iglesia consagrada a él en Oshakán.

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