La ciudadela urartiana de Armenia: la fortaleza de Horrom

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La fortaleza de Horrom -también conocido con el nombre de “la ciudadela urartiana”-, fue fundado en siglo IX a.C. en las inmediaciones del pueblo homónimo, en el marz de Shirak. La fortaleza, que ocupa un área total de 4 km², tiene un sólido muro defensivo, del que se conservan secciones de grandes piedras tuf (toba armenia), dispuestas en una ciclópea secuencia.

 

Horom es uno de los asentamientos más antiguos de Shirak. El monumento histórico y cultural más valioso es una fortaleza que data de 3 a 2 milenios a.C., ubicado sobre el lado noreste del citado pueblo de Horom, alrededor de la cual se descubrió un camposanto que data de aquel período histórico. En la antigüedad, estas ruinas fueron llamadas por los campesinos Ghala-ichi (es decir, ciudadela).

 

Estas cuentan con una gran riqueza en monumentos únicos, sobre todo un altar para sacrificios de alrededor de 2 milenios a.C., confeccionado con piedras finamente talladas, una construcción rectangular y un mortero para trigo, también datados en 3 a 2 milenios a.C.

 

 

La ciudad fue construida en una colina alta cerca del pueblo. Con su superficie irregular y amplia extensión, la cumbre de la colina no obstaculizó el asentamiento de una importante cantidad de habitantes. Algunas calles de la ciudad tenían hasta 6 metros de ancho, y los cimientos de los apartamentos se construyeron muy cerca el uno del otro. Estaba completamente rodeado por enormes paredes de cuarcita sin cementación, mientras que la ciudad estaba dividida en suburbios mediante varios muros, también estaban construidos con grandes bloques de cuarcita. Las paredes exteriores tenían enormes pirámides cuadrangulares, que por su disposición parecían apilamientos de piedras, y no hileras.

 

En el lado este del pueblo, se conservan los restos de una edificación, que si bien su construcción se asemeja a la de los edificios antiguos, manifiesta características absolutamente únicas en sus formas. El edificio ocupa la parte central del predio rodeado por la muralla, siendo interesante desde varios puntos de vista. La planta está rodeada por un ábside semicircular y tiene forma de rosa. Las paredes están en filas en forma primitiva mediante piedras gigantescas, sin ser visibles desde el exterior, y en las caras internas se nota cementación de yeso y ocho ábsides semicirculares. El edificio da más la impresión de ser una torre, que una construcción hecha para cualquier otro propósito.

 

 

Fuera del muro es visible una gran plaza, cuyo piso es de baldosas; no habiendo rastros de otros edificios. En esta plaza sólo hay grandes rocas, sobre las cuales hay misteriosas inscripciones (de la siguiente manera: ՈՍՈ), cada una de las cuales alcanza 50 cm de largo y 4-5 cm de profundidad y ancho. La antigua ciudad en ruinas de Horrom es quizás la única que ha conservado señales de una antigua civilización, y cuyo diseño todavía se puede bosquejar con ligeras desviaciones.

 

Está a la vista que Horrom, como ciudadela, tenía calles anchas y estrechas, plazas, edificios públicos grandes y pequeños, siendo particularmente digna de recordarse como la "puerta principal de la ciudad". El arquitecto Toros Toramanyan señaló que de todas las fortalezas prehistóricas, la ciudadela de Horom es la única por su tamaño y contenido, "...y es imposible observar sin asombro, el extraordinario poder humano y los medios empleados para levantar una sobre otra las piedras del muro".

 

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