Historia del partido Demócrata Liberal Armenio (Ramgavar Azadagán Gusagtsutiún - RAG) 8ª PARTE- Los artífices Armenagán: MGRDICH PORTUGALIAN (2ª y última parte)

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“Luego del doloroso calvario que viviera en su tiempo, goza plenamente del derecho a la gratitud de todo el pueblo armenio, por haber trabajado durante su último medio siglo en aras de su despertar y por haber portado inconmoviblemente dentro de sí la fe y esperanza en su pueblo, en medio de terribles tribulaciones”

VAHAN TEKEYAN

 

 

 

La primera visita de Portugalian a Van y la fundación del magisterio

Durante su viaje a Van desde Bolís, Mgrdich Portugalian pasó por Sepastia, Samson, Jarpert, Dicranaguerd, y otras ciudades de la Pequeña Armenia. Arribó a Van durante la noche sin pena ni gloria, donde las autoridades oficiales le tenían preparado un frío recibimiento.

Durante la guerra ruso-turca de 1877-78 y las conferencias de San Stefano y Berlín, Portugalian recorrió varias ciudades de Armenia y el Transcáucaso. Bajo el seudónimo de Hrant, publicó notas y artículos arengando al pueblo en los periódicos Mshag, Masís y otros, llamándolo a una lucha armada contra la tiranía turca.

 

A instancias de Portugalian, se fundó en Van la Organización Sev Jach (cruz negra), de la que formó parte activa. Haciendo de la lucha armada la herramienta para la liberación del pueblo armenio del yugo turco, planea por un lado, continuar su labor de esclarecimiento y educación popular, preparándola para “la terrible futura lucha cuerpo a cuerpo, que dejará innumerables víctimas”.

Inmediatamente, Portugalian inició un relevamiento de las condiciones morales, intelectuales, económicas y sanitarias de los pueblos y aldeas de Vasburagán, remitiendo diversos informes a Bolís. Este paso de la sociedad Araradian, comenzó a ganar adeptos entre los armenios. Muchos benefactores comenzaron a apoyar la cruzada, como el caso de Mgrdich Sanasarian, quien aportó 1.000 francos anuales a la mencionada Sociedad, o el de Parekordzagán, que donó 40 monedas de oro de su presupuesto para este tipo de situaciones. De esta forma, la primera escuela se abrió en 1876 en el pueblo de Aliur. En 1877, Tbrotsasiradz Arevelean también comenzó a abrir escuelas en la zona de Tarón. Por un tiempo, la recrudecida guerra ruso-turca obligó a Portugalian a hacer una pausa en sus labores en Van. De todas formas, viajó a Tiflís y Ardzruní puso a su disposición sus periódicos para nuevas colectas públicas.

 

Finalizada la guerra, Portugalian se dirigió nuevamente a Bolís en 1878. Luego de una febril y muy esperanzadora etapa, la Causa Armenia recibió una asestada mortal en la conferencia de Berlín. Los armenios, privados de diplomacia, entendieron por instinto que no habría seguridad ni libertad sin autodefensa, sin una renovación interna conseguida denodadamente. De esta forma, a las sociedades benéficas y educativas establecidas años atrás les cayó una responsabilidad suplementaria: la de trabajar por toda la nación, trascendiendo sus misiones originales, al tiempo que reorganizaban sus estructuras.

 

Hermanos Antreas y Krikor Ardzruní

 

En 1880, Krikor Ardzruní invitó a las tres sociedades educativas a unirse, prometiéndoles 80.000 rublos. En junio de ese año se consolidó la unión de las asociaciones Araradian, la Tbrotsasiradz Arevelean y la Guiliguian, constituyéndose en la Miatseal Ëngerutiunk Haiots (Sociedades Unidas Armenias).

 

Dos años antes, durante el otoño de 1878, Portugalian consiguió abrir el magisterio de Van, abierto a alumnos de cualquier nacionalidad, a fin de asegurar una convivencia armónica en la comunidad. Se buscó incorporar a los mejores educandos de Van y de los pueblos y aldeas de Vaspuragán. Mediante una frenética labor, Portugalian organizó el magisterio, convocó a los mejores docentes de la región y del exterior, de la talla de Dadjad Beylerian, Tacvorian, Pilibosian, D.Amirdjanian, H.Djaniguian, J.Jrimian y otros, quienes se transformaron en sus entusiastas colaboradores.

 

Tras casi 4 años de intenso trabajo, el magisterio debió cerrar sus puertas. Según algunos testimonios, la causa fue la intromisión del Gobierno turco; según otros, por una sensata recomendación de las autoridades rusas. Luego de este traspié, Portugalian es llamado nuevamente a Bolís en 1881. Las crónicas dan cuenta de la fructífera labor desarrollada en el magisterio, así como los comentarios de los extranjeros que llegaron a conocerlo y a admirar maravillados los éxitos y avances logrados.

 

Retorno a Van y la reapertura del Getronagán Varyaran

Tras su arribo a Bolís, Portugalian discutió algunos asuntos y “cerró cuentas” con el patriarca Nersés. Sin demoras, emprendió el retorno a Van, donde visitó a G. Gamsaragán en su condición de cónsul ruso para que lo apoyara en sus proyectos, dado que se encontraba solo y sin respaldo institucional alguno.

 

Edificio donde funcionó el primer Varjabedanots (magisterio) creado por Portugalian en Van

 

De esta forma, en virtud de sus propios esfuerzos logró crear y habilitar el instituto Central Haigazian (Haigazian Getronagan Varjaran), continuación del malogrado Varjabedanots, cuyos alumnos dispersos fueron convocados uno a uno, poniendo manos a la obra.

Por entonces, Jrimian Hairig se encontraba en Varak. Siendo uno de los grandes admiradores de Portugalian, se sumó a su nueva patriada a través de sus homilías y exhortos públicos, invitando a la comunidad a apoyar el Haigazian. En uno de sus discursos, Jrimian instó de esta forma a la grey: “Portugalian efendí es nativo de Bolís, no obstante, su espíritu patriótico lo condujo a Armenia, a trabajar como un abnegado defensor del progreso de la armenidad. Por lo tanto, es el deber de cada compatriota que valora el estudio, darle una mano, apoyarlo en su nuevo emprendimiento, conscientes de que el Getronagán es el establecimiento y el medio más importante para el progreso de nuestros connacionales de Van”.

 

Portugalian propuso seguir el modelo búlgaro, preparando a la armenidad para una lucha armada de liberación. Consideró crucial lograr un acuerdo con los pueblos oprimidos bajo el yugo turco, aunque su postura respecto del orden social y político de la futura Armenia libre estaba enmarcada en una visión democrática aburguesada.

Durante enero y febrero de 1885, con la participación de Portugalian se creó la Sociedad Patriótica de Liberación, que no escapaba a la mirada siempre atenta del Gobierno turco. El instituto Haigazian continuó su actividad hasta ese año, cuando por presiones del ministro Sayid pashá –armenófobo como pocos-, logró hacerle la vida imposible a Portugalian, deportándolo a Bolís el 15 de marzo. También Jrimian Hairig fue llamado a esa ciudad.

 

El Getronagan fue la forja donde surgieron las primeras chispas revolucionarias que dieron origen a la Organización Armenagan.

Tanto el Varyabedanots como el Getronagan, institutos modelo creados por el educador Portugalian en Van, dieron origen a varias camadas de jóvenes ejemplares, íntegros, abnegados y, en la medida de lo necesario, rebeldes. Eran ellos quienes más tarde continuarían, en Van y sus alrededores, la labor de su gran maestro.

 

Un grupo de docentes armenios de Van, circa 1890

 

Entre ellos estaban muchos de los admirables pioneros Armenagan, de renombre revolucionario: Mgrdich Terlemezian-Avedisian, Hovhannes Acribasian, Gabriel Natanian, Panós Terlemezian, C. Pagheshtsian, Jandjian, Aslanian, Kondakdjian, R. Shadvorian, Krikor Beozikian, Mikael Natanian, entre otros. Todos integraron los primeros cuadros valiosos, surgidos de los establecimientos creados por Portugalian. Por ejemplo, H. Acribasian fue el primer caído de la etapa revolucionaria de Van, mientras que M. Terlemezian (el líder y fundador de los Armenagan) reunió como pocos –según testimonios de allegados suyos-, los más altos atributos de un patriota y un revolucionario.

Los hechos acaecidos en Van en 1896, demostraron cual fue el rol de Portugalian, que sin pronunciar la palabra “revolución”, logró formar una nueva generación de personalidades de la política y la educación, que sirvieron a la nación armenia desde Baghesh hasta Salmast.

Sin embargo, la labor de Portugalian trascendió el ámbito educativo. En los pueblos y aldeas atrasados, el docente cumple múltiples funciones: organizador, orador, reconciliador, etc. Desde el primer día de su radicación en Van, Portugalian creó auditorios populares, donde las juventudes ávidas de nuevos conocimientos y libertad de expresión escucharon su encendida y preclara oratoria. En su afán de formar nuevos cuadros, no se olvidó del pueblo postergado. Estableció jornadas de charlas y conferencias dominicales sobre asuntos nacionales para los mayores y para los trabajadores rurales, para quienes tenía premios reservados al presentismo. Su obra no reconoció límites geográficos, llegando inclusive hasta las comunidades armenias de Persia.

 

Portugalian, deportado de Van, se establece en Marsella.

Luego de su alejamiento forzado de Van y su ida a Bolís en 1885, el gobierno turco clausuró también el Getronagán. Hasta entonces, la dirección del instituto había quedado en manos de su alumno G.Aslanian. Privado de toda posibilidad de desarrollar libremente su labor educacional y política en su patria; también presionado por el clima extremadamente hostil que imperaba en Bolís, Portugalian decidió emigrar ese mismo año a Marsella, donde fundó el periódico “Armenia”.

 

Facsímil del nº 58 (1º año) del 6 de marzo de 1886 del periódico "Armenia"

 

Él mismo cuenta sobre los modestos inicios del Armenia: “En 1885, deportado de nuestra tierra ancestral por tercera y última vez, por parte del gobierno turco, me dirigí hacia mi ciudad natal, Bolís, la que atravesé de incógnito, para dirigirme a Europa, lleno de inspiradores recuerdos de mi querida Van. En Marsella gestionamos la tenencia de una imprenta y un periódico libre en armenio, con el propósito de difundir a todo el mundo la penosa situación de despojo de nuestros hermanos de Armenia, llamando la atención de los armenios del exterior a fin de solicitar su colaboración; también, para divulgar nuestras ideas en el seno del pueblo armenio y trabajar de acuerdo a los resultados obtenidos por nuestra experiencia adquirida”.

En 1885, asumió el patriarca Harutiun en reemplazo de su antecesor Nersés, recientemente fallecido. La Causa Armenia entró en una nueva etapa, caracterizada por la puesta en marcha de los premeditados planes hamidianos. No estaban lejos los sangrientos sucesos de Erzrum, ni las manifestaciones del 15 de julio de 1890 en Kum-Kapú.

 

La vida de Portugalian entra en su segunda etapa 

A partir de 1885 Portugalian inició una nueva etapa en su vida. Hasta entonces, su persona, su labor y su palabra estuvieron a disposición de la vida nacional de sus compatriotas, trabajando tanto en Armenia como en Bolís. De ahora en más, todos sus esfuerzos e ideas llegarían al pueblo a través de sus publicaciones en la prensa. Aquellos 36 años fueron tanto para el como para nuestro pueblo, una etapa de grandes sacrificios y penosa sobrevivencia.

Luego de establecerse en Vacon 50, y luego en Place Alexandre Labandié 17, Marsella, Portugalian trajo a su familia desde Van. En tanto, se había casado en Evtokia (actual Tokat).

 

El primer número del periódico Armenia apareció el 29 de julio de 1885, tras firmar un contrato con el empleado contador Felix Enfantin. Como vimos, a pesar de la penosa situación económica y moral, Portugalian continuó obstinadamente con la labor iniciada. Siendo cabeza de una familia numerosa, se encontraba privado de una mínima fuente de ingresos suficientes; no obstante, persistió gracias a su poderosa voluntad. Fue simultáneamente el dueño y el sirviente de su periódico: a veces su tipógrafo, editor, repartidor y cobrador; otras, su traductor, columnista y despachante. Sólo durante los últimos años fue asistido por sus dos voluntariosas hijas.

El periódico Armenia de Portugalian se constituyó en la primera voz de rebeldía que se levantaba contra el despotismo. A pesar del lenguaje moderado y cuidadoso de los primeros números del Armenia, su ingreso a Turquía fue prohibido; poco después, las autoridades rusas también recurrieron a la misma medida.

 

De todas formas, no lograron impedir la difusión del Armenia. Pública o clandestinamente, sus ideas se divulgaron por Europa, Armenia, el Cáucaso y los lugares más insospechados donde podrían encontrarse comunidades armenias. El muy sencillo, convincente y sensato lenguaje que utilizó, así como el experimentado, juicioso y prudente espíritu contenido en cada publicación, fue muy elogiado en todas partes.

 

Una síntesis de los principios e ideas legados por Portugalian, sería la que sigue: Para organizarse como nación y lograr su renacimiento, el pueblo armenio está conminado a llevar adelante muchos y muy difíciles trabajos. Está obligado a luchar contra innumerables enemigos. En el orden interno, a enfrentar duramente al clero ignorante, la complacencia de los poderosos con mentalidad feudal, los referentes hipócritas que dañan la vida nacional y los usureros que arruinan a los empobrecidos campesinos y habitantes de las ciudades. Por el otro lado, luchar contra las severas condiciones políticas, las amenazas de robos, bandidaje y matanzas que eran perpetradas durante el día y la noche, tanto por el gobierno turco, como por bandas kurdas. El pueblo armenio necesita las bondades de la paz y la libertad. La experiencia indica que la amistad europea no puede dar solución a la Causa Armenia, o prefiere no resolver, -según sus intereses-. El armenio se encuentra obligado a defender él mismo, con sus propios puños, sus derechos; pero ¿cómo y con qué medios?

Portugalian muchas veces opinó que la armenidad no reconoce a Armenia. Que quienes vivían en Bolís y en las regiones vecinas, y muy especialmente en las comunidades de Europa, debían reconocer su patria y sus necesidades; su primera obra debía ser ayudarla material y moralmente. Armenia es incapaz de incorporarse y ponerse de pie por sus propios medios; no puede curar sus enfermedades por sí misma. Es imprescindible darle una mano fraternal.

Es importante unificar las fuerzas dispersas; las ofrendas individuales son inútiles. Una asociación de emigrados, organizada y unida -y de esta forma, poderosa-, puede llegar a ser la mayor garantía para el éxito de la Causa Armenia.

En el periódico Manzumé de G.Panossian, Portugalian escribió claramente: “Nuestra Causa podrá resolverse únicamente en nuestro suelo, y el permanente vaciamiento de nuestro territorio patrio es el fin de la Causa”. Insistió que esta demencial lógica ovejuna de emigrar, debía llegar a su fin. En relación a esto, por otro lado, consideró a la indiferencia como un verdadero crimen. Todos los estratos sociales tienen la obligación de interesarse por igual; incluso las mujeres debían participar de los esfuerzos por reorganizar la nación. Estos eran, sintéticamente, los principios defendidos por el Armenia de Portugalian.

 

Mientras tanto, su casa de Marsella se había transformado en un sitio de peregrinación para la juventud imbuida de espíritu libertario. Hasta los legionarios armenios norteamericanos lo visitaron en su paso hacia tierras palestinas, recibiendo ellos y sus misiones la bendición del mayor revolucionario armenio.

 

Al cumplirse los 40 años de servicios de Portugalian a la nación armenia, en Bolís se efectuó un acto en su homenaje. Un año antes del inicio del Genocidio, muchos de los intelectuales de esa ciudad, como Agnuní, Zabel Yesayan, Rupén Zartarian, Vahan Tekeyan, Taniel Varuyan, Sibil, Mikael Natanian y otros, dirigieron honrosas palabras al ilustre homenajeado.

No obstante, para muchos armenios establecidos en Marsella, Portugalian era considerado “una desgracia y un peligro”, como llegó a escribir Tekeyan más tarde. Había dos causas que lo explicaban: la primera, porque después de 1895-96, la situación de los armenios se había tornado políticamente harto peligrosa, y los emigrantes armenios de Marsella eran vistos con malos ojos por el gobierno del sultán Hamid; especialmente porque entre ellos residía un tal Portugalian con su exiguo periódico. Esa ciudad francesa era señalada como un gueto revolucionario. Segundo, porque para poder mantener a su numerosa familia y su periódico de limitada tirada, Portugalian se veía obligado de vez en cuando a pedir ayuda a sus compatriotas emigrados; colaboración que era suministrada con mucha prudencia y a desgano, -y sólo en caso de encontrarse ante un embargo de sus bienes, la grave enfermedad de uno de sus hijos o la falta total de alimentos en su hogar-. Recién en ese caso, muy, pero muy pocos, reunían un pequeño monto y lo entregaban al atribulado padre de familia. Aunque probablemente estarían en condiciones de facilitarle una suma mucho mayor, si sólo se retirara de Marsella de una vez por todas.

Pero Mgrdich Portugalian estaba obstinado en permanecer allí, abrazado a su periódico “Armenia”, que amaba tanto como a sus hijos, encontrando en aquél el consuelo de los dolores padecidos por éstos, porque aquél era más tolerante; podía resistir los mareos de la inanición, no se lo escuchaba; no vivía, pero tampoco moría. Ese hijo de papel, a pesar de su debilidad, hacía vivir a los otros; es por ello que Portugalian amaba también a este hijo fiel.

 

A principios del siglo XX consigue realizar un viaje a América del Norte. A su retorno, participa de la vida comunitaria armenia de Marsella hasta sus últimos días de vida. Unos meses antes de fallecer, los miembros de la Asamblea General Comunitaria nombraron a Portugalian presidente de la comisión recaudadora en pro de la Santa Sede de Echmiadzín, convencidos que haría todo lo que estuviera a su alcance para lograr el éxito de la misión.

Falleció el 26 de septiembre de 1921, vislumbrando la sovietización de Armenia, la que devino en un beneficio para aquellos quienes creen en verdad en nuestra lucha por la liberación.

Luego de su muerte, el “Armenia” es publicado por Yeghishé Torosian hasta 1923. A mediados de la década de 1950, la comunidad armenia del Líbano nombró a su club estudiantil “RAG Mgrdich Portugalian”, en memoria del gran educador y formador ideológico.

 

Algunas frases y apreciaciones sobre Portugalian

E. Agnuní: “¡Armenios, hónrenlo al cultor de las mentes, a aquél quien cultivó las suyas. Hónrenle su ego, que también es el de ustedes. Elévenle el corazón y los sentimientos, que obran en beneficio de ustedes!”

 

Zaruhí Kalemkerian: “Mgrdich Portugalian no fue una figura común aparecida en el horizonte revolucionario armenio; él puede ofrecer diariamente, temas para el examen y la reflexión; y de su vida vivida, ha surgido otra vida intelectual y espiritual, capaz de inspirar altos pensamientos y sentimientos en las nuevas generaciones”.

 

Zabel Yesayan: “Con mayor grado de conocimiento y orgullo, la actual mujer armenia honra y homenajea su obra y su persona”.

 

Rupén Zartarian: “Los luchadores de la pasada generación nos enseñaron a soñar y a discutir; nos dieron un ideal de nación. Mgrdich Portugalian se encuentra de pie en la fila de vanguardia de esa generación de selectos luchadores armenios de Turquía, ante quienes todos, sin distinción de pensamientos o ideas, debemos abrir nuestras cabezas con gratitud”.

 

 

 

(Fin de la 8ª parte. Próxima entrega: Mgrdich Terlemezian-Avedissian)

 

Acceso a la 7ª parte:  https://haydzayn.com/es/page/historia-del-partido-democrata-liberal-armenio-ramgavar-azadagan-gusagtsutiun---rag-7-parte--los-artifices-armenagan--mgrdich-portugalian

 

Extracto del libro: Hagop Vartivarian, Los viajeros del camino al gran sueño y la Historia integral del partido Ramgavar Azadagán, tomo 1, 2015, New Jersey, EEUU

 
 
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