¿Qué celebramos el domingo de Vardavarr?

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Hoy, como todos los años, la armenidad celebra una de las más populares fiestas: la Transfiguración de Jesucristo o Vardavarr.

La fiesta de la Transfiguración de Jesucristo es la tercera de las cinco del Tabernáculo (antecedidas por una semana de abstinencia, una vigilia ‘Navagadik’ el día anterior, y el Hishadag Merelóts o recordación de los fallecidos el día posterior) de la Iglesia Apostólica Armenia.

Según el Evangelio, Nuestro Señor Jesucristo subió al monte Tabor a orar, acompañado por sus apóstoles Pedro, Santiago y Juan. En un momento determinado, Jesús se transfiguró ante ellos. "Su rostro brillaba como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz "(Mateo 17: 2, Marcos 9: 2, Lucas 9:29).

Ante los ojos absortos de sus discípulos, Cristo les hablaba acerca de la muerte de Moisés y su ascensión al cielo en una carroza de fuego junto al profeta Elías, ocurrida un milenio antes. Lucas, el evangelista, nos cuenta que hablaban sobre los hechos que tendrían lugar en Jerusalén durante los últimos días de la vida terrenal de Cristo (Lucas 9:31). Maravillado por lo que acababa de presenciar, el apóstol Pedro exclamó: “Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, levantaré aquí mismo tres carpas, una para Ti, otra para Moisés y otra para Elías”. Mientras hablaba, una nube los cubrió con su sombra, y una voz que provenía de la misma proclamó: "Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. Escúchenlo". Al oír esto, los discípulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor. Jesús se acercó a ellos, y tocándolos, les dijo: “Levántense, no tengan miedo”. Cuando alzaron los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús. Éste, mientras bajaban del monte, los exortó: “No hablen a nadie de esta visión, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos”.

San Hovnan Vosgeperán da tres explicaciones de por qué ante Jesús se le aparecieron los profetas Moisés y Elías, y por qué ambos tuvieron una visión de Dios, Moisés en Siná (Éxodo 24: 12-18) y Elías en el monte Koreb (2 Reyes 19: 8-18). Ambos misteriosamente representaban la vida y la muerte. Moisés murió sin ver la tierra prometida, y Elías se elevó al cielo en vida, en una carroza de fuego.

Durante la Transfiguración de Jesús, Moisés el celoso legislador, y Elías el celoso guardián de los mandamientos elevado al cielo, simboliza que Cristo es el legislador y no viola el Pacto de Dios. Él es el Señor de la tierra y de los cielos, de los vivos y de los muertos, porque elevó a Moisés de entre los muertos y a Elías de entre los vivos.

A esta fiesta también se la conoce con el nombre de Vardavarr. Durante los festejos, se acostumbra arrojarse agua unos a otros y liberar palomas simbolizando el Diluvio Universal, la salvación de la familia de Noé y la de su paloma. También es costumbre decorarse con flores, lo que expresa la alegría de la glorificación de Jesús transfigurado.

El nombre popular Vardavarr probablemente provenga de la costumbre de usar agua de rosas.

San Gregorio Tatevatsi describe el nombre de la celebración del Vardavarr comparando a Jesús con una rosa. Así como esta permanece oculta en su cáliz hasta que éste se abre, pudiéndose luego ver la plenitud de la rosa, de igual forma, hasta su revelación, Cristo portaba en su interior su esencia Divina; tras la Transfiguración, reveló su carácter Divino.

La celebración de Vardavarr está antecedida por una semana de abstinencia y seguida por la recordación de los fallecidos o Hishadag Merelots. En todas las iglesias armenias se ofrece la Santa Misa y la orden de Hokehangisd (réquiem) para los fallecidos cuyos familiares o amigos así lo soliciten.

A través de la conmemoración del Vardavarr o Transfiguración de Jesucristo, se confirmó la veracidad de la naturaleza Divina del Hijo de Dios, cuyo mensaje para los apóstoles y para el mundo entero es: “Escúchenlo”.

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