La tierra es un ente vivo, tiene su alma, y sin patria, sin un fuerte lazo con la propia tierra, el hombre no puede encontrarse a sí mismo, a su alma.
Martirós Sarian

Gyumrí cultural: "Mansuryana" (videos y fotos)

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Bajo los arcos de la histórica fortaleza “Fuerte negro” (Sev Pert), la orquesta Sinfónica Estatal de Armenia interpretaba los acordes de las famosas –y no tanto- películas del talentoso compositor Tigran Mansuryan.

La serie de conciertos “Maestro Mansuryan” había convocado a Sev Pert, no sólo a los habitantes de Gyumrí, sino a cientos de personas amantes de las melodías mansuryanas; entre ellas estaba la Sra. Anna Hagopyan, esposa del Primer Ministro.

A nuestros lectores de Hay Dzayn les decimos que la serie de conciertos dedicada al Maestro, en su 80° aniversario, comenzó en Artsaj, y finalizó gloriosamente en Gyumrí. ¿Por qué en Gyumrí? El Maestro tiene la respuesta a esta pregunta, ya que esta ciudad siempre le ha dado motivos para crear, para realizar.

“Aquí he tenido a mi primer maestro de composición: Azad Shishyan, quien recién había venido de Siberia, y que lamentablemente, cuando finalmente se iba a establecer, murió junto a su familia, durante el terremoto. Aquí son muy muchos los lazos: tantos nombres..., tantos rostros..., sorprendentes expresiones de ayuda -ayuda que si las cuento, sonarán como una historia sentimental-. Estoy profundamente agradecido a todos aquellos que quisieron que me quedara aquí hace 40, 50, 60 años. Recordaré solamente a una señora. Aquí, en la fábrica de prendas de punto, había mujeres rusas trabajando, una de ellas después fue camarera. Al lado del cine “Octubre” había un lugar para comer, adonde fui varias veces. A mí me gustaba mucho el pryanik (masita dulce), -también ahora me sigue gustando-. Un vaso de leche chocolatada y unas cuantas pryanik. Apenas me acerqué, pedí y pagué, esa mujer, con un rostro que no expresaba ningún sentimiento positivo, severa, me dijo, en ruso: “Sal de aquí”. No me aceptaba el dinero… y no una vez, ni dos… ¿qué sabía esa mujer rusa? ¿por qué había decidido actuar de ese modo…? Hay muchas personas así. ¿Saben? ellas no han desaparecido para mí. Hoy lo estoy contando, pero a ellas les he dado vida en las películas, en forma de música”.

Para esta serie de conciertos, ha habido una gran colaboración y un serio trabajo, comenzando por el primer ministro del país. Y la orquesta ha trabajado todos los días, sin parar.

“Un enorme grupo de músicos se han abocado a la tarea de separar la música de las películas, editarlas, escribirlas nuevamente. Hemos trabajado todos juntos, y hemos trabajado bien. El director principal de la orquesta sinfónica es Sergei Smbatyan; y mi muy querido el director Rupen Asatryan, quien dirigió hoy. Ambos, él y yo, hemos tenido al mismo maestro, Ghazarós Saryan.

 

La sala, con nostalgia de buena música, escuchaba atentamente  cada creación, pero la emoción fue mayor especialmente cuando sonaron los acordes de la película tan querida para los gyumretsí “El tango de nuestra niñez”, de Albert Mkrtchyan.

 

El intendente de Gyumrí, Samvel Balasanyan, en sus palabras, señaló: “Le estamos agradecidos a Ud., Maestro. Gracias, que Ud. está, y que es una personalidad que abarca dentro de sí a la Diáspora, y naturalmente a todos marz y ciudades de Armenia; y en el centro de todo, a Gyumrí, con su colorido”.

Por su parte, el intendente de Yerevan, Haik Marutyan, confesó a los gyumretsí, que recién últimamente descubrió que sus raíces son de Gymrí, también.

 

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