Notas sobre la prensa armenia de la Diáspora

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La finalidad del informe que presentamos a continuación es señalar algunos aspectos sobre la prensa de la Diáspora, y de ninguna manera pretende formar una imagen exhaustiva de la misma.

(Presentado en el Foro pan-armenio de la prensa de la Diáspora, Antiliás, 2 al 4 de julio de 2019)

 

El propósito del periodismo es formar al público. A través de la recopilación de noticias, el periodista hace que el lector esté informado de los sucesos mundiales que puedan tener connotación con su persona o con el destino de la comunidad a la que pertenece.

Más allá de su misión periodística primaria, la prensa armenia de la Diáspora tuvo y tiene un propósito utilitario. Además de informar al lector sobre las noticias y la evolución de los sucesos, el periodista armenio está llamado a orientar al lector sobre ciertos objetivos colectivos.

 

Durante el siglo XVIII, en diferentes comunidades de la Diáspora había renacido la idea de la liberación nacional; la de un programa para reconstruir Armenia. Este fermento patriótico nació y se desarrolló principalmente fuera y lejos del régimen sultánico, particularmente en las acomodadas comunidades armenias de la India, donde las ideas evolucionaban en diversas direcciones; desde la compra de territorios a los sultanes, hasta la injerencia de estados extranjeros o la búsqueda de asistencia externa.

Es en esta cuba de fermentos ideológicos, que nació el periódico “Aztarar” del padre Harutiun Shmavonian en Madrás (1794).

 

Desde esa fecha, la misión de la prensa armenia estuvo impulsada por su aspiración de ser útil a la nación. Como puede verse, esta aspiración va más allá de la definición clásica de prensa, que es la de informar al lector sobre los sucesos y desarrollos que influyen en su vida y su futuro. Una aspiración más idealista, un propósito, cuya realización exhaustiva puede estar aún lejos de abordar el destino de un individuo o una familia, pero que se manifiesta como un sueño colectivo y la realización de un propósito.

 

LAS RAMIFICACIONES DE LA PRENSA ARMENIA DIASPOREANA

A. Prensa partidista

B. Medios independientes o alternativos.

 

A. Prensa partidista

 

Desde el inicio del movimiento de liberación nacional, las organizaciones consagradas a esta lucha de liberación estaban simbolizadas por sus órganos de prensa: el partido Armenagan, con el “Armenia” de Mgrdich Portugalian (1885), el partido socialdemócrata Hënchakian, por medio de su “Hënchak” (1887) y la Federación Revolucionaria Armenia con “Troshag” (1890).

En el caso de Portugalian, cabe señalar que a pesar de que el editor y su periódico (de Marsella) no tenía vínculos con el partido Armenagan de Van, de todas formas, ambos se convirtieron en la forja ideológica y la fuente noticiosa de ese partido.

 

La dispersión de las masas armenias en diversos países del mundo como resultado del Genocidio, las organizaciones partidarias, así como el carácter y estructura de su prensa, han continuado con la misma estratificación. Es decir, donde sea que se hayan establecido las masas de armenios expulsados, ante todo, han fundado una iglesia y una escuela; y los partidos políticos, un órgano de prensa y un club. A pesar de ser independientes entre sí, estas estructuras cumplieron un rol mutuamente complementario.

Los órganos de prensa de los partidos tuvieron y tienen tanto metas comunitarias como propósitos particulares individuales.

 

El denominador común para todos los partidos, es que están consagrados a la educación de los fines perseguidos en la Causa Armenia, o al reconocimiento del Genocidio Armenio.

Comparativamente, frente a estas cuestiones centrales, las aspiraciones ideológicas o filosóficas de la prensa partidista quedaron en un segundo plano.

 

Por ejemplo, en el caso de la prensa de la FRA Tashnagtsutiun, la Causa Armenia y el Genocidio ocupan un lugar más predominante que la evocación de los principios socialistas a los que estaba consagrado el partido desde su nacimiento. Las referencias periódicas de que el Tashnagtsutiun forma parte de la 2ª Internacional Socialista, son más bien circunstanciales.

 

En el caso del partido Hënchakian, también son los mismos desde el punto de vista comparativo de sus principios y su entrega a la Causa Armenia y la proclama de la internacionalización del socialismo. Aunque, en el caso de la Armenia soviética, varios activistas hënchakian han visto concretada la misión y los ideales de su partido en la Armenia socialista.

 

La prensa de Ramgavar Azadagan también está dedicada en una medida aún mayor a la Causa Armenia y la lucha política contra Turquía, en lugar acentuar sus principios conservadores o su primordial carácter capitalista.

 

Otra característica común, en términos de prensa partidista, es su longevidad, comparada a la de los medios de comunicación independientes o neutrales publicados por iniciativas individuales. En efecto, la prensa partidista continúa de generación en generación, transfiriéndose la bandera, de unos a otros, cuando los medios independientes se extinguen con el fallecimiento o el retiro del editor.

 

Aunque la prensa partidista debería considerarse una iniciativa impersonal, históricamente ha portado el fuerte sello y el amparo de poderosas personalidades, sea líder de un partido o editor.

Por ejemplo, el peso ideológico de Ruben Tarpinian ha regido durante largo tiempo el diario (también el mensuario) “Hairenik” (EEUU). Mientras que el perfil de “Husaper” (Egipto) estuvo en manos de Vahan Navasartian.

 

B. Medios independientes o alternativos

Sobre la frente Ramgavar han quedado marcados los inconfundibles sellos de Hrach Yervant sobre las páginas del periódico “Baikar” (EEUU); de Vahan Tekeian sobre el “Arev” (El Cairo); de Antranik Antreasian en “Nor Or” (EEUU)  y de Kersam Aharonian en “Zartonk” (Líbano).

Con la eliminación de tan poderosos bolígrafos, la prensa del partido ha vuelto a su verdadera esencia, convirtiéndose en el orador de su partido.

 

En el pasado, los órganos de prensa de los partidos expresaban sus puntos de vista, sus luchas ideológicas y sectarias en la columna editorial, aunque para el lector (fuera partidario u opositor) era absolutamente claro y evidente la firma y la identidad del editor que respaldaba esa columna anónima. Hoy estamos en un nuevo siglo, y los editores a menudo se expresan con su firma personal.

Con el alejamiento de estas poderosas plumas del ámbito periodístico, la prensa partidaria ha retornado a su verdadera esencia, transformándose en la vocera del partido de su pertenencia.

 

CARACTERIZACIÓN DE LA PRENSA PARTIDISTA

A. Lucha ideológica

B. Los propios y los ajenos

 

A. Lucha ideológica

Una de las características principales de la prensa partidista es la lucha ideológica, el enfrentamiento para hacer valer puntos de vista.

En la prensa partidista, el tema del Genocidio y su persecución o reconocimiento no tiene diferencias en sus manifestaciones en los distintos periódicos. Sin embargo, hay definiciones en la prosecución de la Causa Armenia que han tenido y tienen juicios y contradicciones en la comunidad.

En particular, la realidad de la Armenia soviética se convirtió en una vara de referencia para la prensa opuesta ideológicamente. Los debates se centraron en la naturaleza, el papel y la postura a adoptar en relación a la Armenia soviética. La FRA Tashnagtsutiún libró una lucha feroz durante alrededor de 70 años contra la Armenia soviética y sus partidarios.

 

Las palabras, los dichos y las ideas son poderosos factores para movilizar a las masas, y los periódicos partidistas -cada uno por su propio camino y propósitos- a menudo levantaron y enfrentaron a esas masas, unas contra otras, incluso, sin dudar en la comisión de crímenes.

La lucha eclesiástica y la lógica que respaldó su división fueron derivaciones del enfrentamiento en pro o en contra de la Armenia soviética.

 

Para el Tashnagtsutiún, Armenia soviética fue caracterizada como una “nación cautiva”, y esta caracterización se había transformado en una moneda de cambio en el mercado político. A la sombra de la intensidad de ese enfrentamiento, hasta fue tergiversada la naturaleza y los objetivos de la Causa Armenia, a tal punto que Rupen Tarpinian llegó a escribir: “Al decir Causa Armenia, nosotros entendemos la liberación y la anexión de la llamada Armenia soviética al mundo libre”.

 

Para los Ramgavar, el hecho de tener que adoptar una política hacia la Armenia socialista tenía la característica de caminar sobre la hoja afilada de un cuchillo. Siendo un partido ideológicamente conservador y afín al proyecto capitalista, debía caracterizar y definir una política realista –y pasando por alto lo ideológico- poniendo el énfasis en la necesidad esencial de mantener contacto con la gente de Armenia y el centro espiritual del pueblo armenio, aún a costa de una desviación ideológica.

 

Naturalmente, no todos los editores ramgavar lograron caminar apropiadamente por la hoja de ese cuchillo. Hubo deslices y casos de supremacía ideológica. Por ejemplo, los puntos de vista del Ramgavar Hrach Yervant acerca la ideología de la Unión Soviética y la política internacional, no diferían mucho de los de Rupen Tarpinian.

 

La prensa hnchakian estuvo inequívocamente del lado de Armenia soviética, a menudo considerando realizados -con la conformación de la Armenia soviética- los principios socialistas del partido Hnchag.

Para la prensa comunista armenia “Nuestro lema es Hacia Adelante” (Hovhannes Aghbashian, Beirut) la Armenia soviética era una fracción de la dictadura proletaria establecida sobre la sexta parte del territorio mundial.

 

B. Los propios y los ajenos

Como consecuencia de las luchas y conflictos de los partidos, la Diáspora tuvo sus polarizaciones, tensándose recíprocamente los lados antagonistas y dejando muy poco espacio para el segmento independiente políticamente no comprometido.

Por un lado, los conflictos motivaron a los círculos reuniéndolos tras algunas banderas y símbolos. Si por un lado esa competición tuvo un efecto positivo revitalizando los segmentos correspondientes, por el otro, determinó una violación de valores que continúa hasta hoy, con insignificantes mejoras. A través

de una introspección poco sana, cada periódico partidista se dedicó a chantajear los valores de su círculo, eludiendo muchos códigos de principios.

Como resultado de estas luchas, también se formaron comunidades eclesiásticas que reflejaron su actividad en las páginas de la prensa correspondiente.

 

Por ejemplo, para la prensa partidista, la agrupación deportiva más fuerte, el coro más desarrollado o las actividades del club de su círculo, continuarán presentándose con calificaciones superlativas, criticando, por otro lado, a los valores que están fuera de un sector, especialmente a los integrantes del segmento opositor. Naturalmente, para un artista es más destructivo ser ignorado que criticado.

 

Esta tendenciosidad en la prensa partidista coadyuvó a la degeneración de los estándares; es más, a la glorificación de la mediocridad. Y por esa razón, no debería sorprender que los talentos extraordinarios, los cantantes de renombre internacional, pintores y los talentos consagrados a otras artes hayan alcanzado su lugar fuera de los límites sectoriales, tal vez con pocas excepciones.

 

C. La prensa independiente o alternativa

 

La Diáspora siempre estuvo dominada por la prensa partidaria, sujeta a sus ventajas y restricciones; sin embargo, con el advenimiento de la prensa alternativa, la prensa informativa se volvió más dinámica y enriquecida con su diversificación.

 

La prensa alternativa debe clasificarse según su esencia y su rol. Los casos de medios antipartidistas, disidentes, opositores e independientes no pueden intercambiarse, porque cada uno tiene su propia naturaleza, su entorno y sus razones de desarrollo.

 

La prensa partidista, durante su período de dominancia, vio la aparición de manifestaciones antipartidistas, aunque de corta duración y de consecuencias mínimas. El ejemplo más sobresaliente fue “The Armenian Reporter” de Nueva York, que además de desafiar las estructuras comunitarias, fustigó la labor de la FRA Tashnagtsutiun en la Causa Armenia, así como también tuvo participación práctica en la desunión de los demócratas liberales. Su acceso libre a la oficina de Turgut Özal y las embajadas turcas son confirmaciones de algunas confesiones.

 

“The Armenian Observer” (Los Ángeles), editado por Oshin Keshishian, ha mostrado un comportamiento exactamente contrario, refiriéndose respetuosamente a todos los partidos.

El semanario “California Courier” debe el derecho de su existencia al reconocido publicista Harut Sassounian.

 

La prensa disidente no es propia de las condiciones de la Diáspora, porque en mayor medida es producto de una sociedad totalitaria, donde el estado mantiene a los medios de comunicación y a la educación ideológica bajo su contrapeso. Los elementos discrepantes cultivan ideas por medios divergentes y los ofrecen a la sociedad para que comience a pensar más allá de los límites del monopolio estatal.

 

La prensa de oposición no tuvo ni tiene lugar en la Diáspora, porque está definida únicamente en una sociedad democrática donde compiten las ideas favorables al estado y las que se le oponen. Dado que la Diáspora no está condicionada por una estructura estatal, consecuentemente no puede existir una prensa de oposición, que por definición, se origina en su oposición a la estructura estatal y sus palancas.

 

La Diáspora está caracterizada por la prensa independiente, que generalmente es propiedad de una iniciativa privada, cuya longevidad está condicionada por esa característica.

La primera manifestación de corta duración en la Diáspora fue el periódico “Aztarar” en el Líbano (Khosrov Tutunjian, Onnik Topuzian), que sesgándose de la línea tashnagtsagan, por un tiempo cambió su comportamiento hacia la Armenia soviética. Pero tuvo una vida muy corta.

En Francia, el periódico “Haratch”, publicado bajo la dirección editorial de Shavarsh Misakian y más tarde por Arpik Misakian, se presentó como un medio independiente y el portador de la bandera de la Causa Armenia, manteniendo su tendencia tashnagtsagan. El periódico “Nor Haratch”, con la dirección editorial de Jirayr Tcholakian se encuentra orientado hacia esa misma misión.

 

Es una revelación en Europa el bimensuario “Orer”, bajo la supervisión editorial de Hagop Asadurian, que cumple la función de abarcar las masas de emigrados de Armenia.

El periódico “Ayk”, publicado en el Líbano por su editora Lucy Tosbat y el ilusionismo de Yeghia Najarian, resultó una suerte de desdibujado descarte de imprenta del diario “Le Soir”, de Dikran Tosbat.

En Beirut, la fisonomía de la prensa independiente fue edificada principalmente por tres publicaciones: el semanario “Nairi”, del editor Antranik Dsarukian; el semanario “Spiurk” bajo la dirección editorial de Simon Simonyan y el periódico “Yeridasart Hai”, editado por el padre Antranik Granian y su staff de simpatizantes.

 

Hasta la aparición de “Nairi”, la desviación política del segmento tashnagtsagan hacía que en su imaginario, la Armenia soviética tuviera un tinte únicamente blanco y negro. Visitando Armenia, Andranik Tsarukian logró desviar el punto de vista de ese segmento, revelando ante la juventud otra visión más colorida de la realidad más coloridas. Con ello consiguió generar una nueva corriente ideológica.

 

En el frente denominado patriótico, donde la Armenia soviética oficiaba de hito, esta vez también la imagen de la realidad de Armenia era muy diferente, empezando por la prensa ramgavar, y continuando con los periódicos hënchakian y los comunistas.

 

Naturalmente, los méritos de la Armenia soviética eran señalados, sin embargo, sus aspectos vulnerables permanecían en un entorno restrictivo; los asesinatos y las persecuciones de Charents, Bakunts y otros intelectuales no encontraban eco, exceptuando las protestas de Arshag Tchobanian en 1938, que publicaba en su “Anahid” (París).

 

Esta prensa incluso se convirtió en cómplice de la campaña que Boghos Makinzian llevó a cabo contra Calouste Gulbenkian (1932), motivo por el cual renunció a la presidencia de la UGAB.

Simon Simonian fue quien perturbó este cuadro al alzar su voz en su periódico “Spiurk” logrando reunir en torno suyo un grupo de jóvenes intelectuales librepensadores.

 

Emancipando el periódico “Yeridasart haiuhí” de Siran Sezá, de sus jóvenes colaboradores feministas, el padre Antranik Granian lo despojó de sus atavíos superfluos, y lo convirtió en el periódico “Yeridasart hai”, polarizando la intelectualidad ideológica juvenil que a menudo no distingue sus principios radicales de su aplicación práctica.

 

Sea partidista o independiente, la prensa armenia nunca persiguió objetivos materiales y siempre ha sido la causa de inmensos sacrificios. Sin embargo, fue una excepción la publicación de Krikor Shenian “Nor Gueank” (Beirut y Los Ángeles), que a través de su contenido desdibujado resultó ser una fuente de ingresos familiares.

 

Con su irregular estilo de vida y apariencia, la prensa armenia de Estambul ocupa un lugar especial en la sección de los medios independientes. Cuando en toda la Diáspora la longevidad de un periódico está definida por la extensión de la vida de su propietario, en el caso de la prensa armenia de Estambul el fenómeno es opuesto; el “Jamanak” pudo sostenerse por más de medio siglo gracias a la familia Gochunian, y el “Marmara”, gracias a Haddejian, Zobian y Shamlian.

Los periódicos mencionados jugaron un extraordinario papel manteniendo la vitalidad de la comunidad armenia después del Genocidio, que por entendibles razones históricas, se cobijó bajo el paraguas de la Iglesia. Gracias a Robert Haddejian, patriarca de la prensa armenia, el “Marmara” se ha erigido en un baluarte de literatura y arte, paralelamente a su carácter periodístico.

 

Ara Goch (Gochunian) fortaleció y le aportó una nueva fisonomía a “Jamanak”. Ambos periódicos están caracterizados por hacerse eco de las noticias nacionales locales y a nivel mundial antes que cualquier otra publicación.

Ambos periódicos también mantienen el idioma armenio –aún con un nivel envidiable-, a pesar de que este principio continuará coadyuvando a la pérdida de lectores.

Uno de los fenómenos característicos de la prensa armenia de Estambul es que no sólo nutre a la armenidad local, sino que también lo hace a los armenios emigrados alejados de Bolís.

 

El editor en jefe Hrant Dink y su semanario “Agos” fueron una fulgurante revelación en toda la prensa armenia. Pocas veces, un periódico armenio –excepto el “Sabbah” de los tiempos de Diran Kelekian (Tel-Kaif, Irak)-, se hizo eco de las vicisitudes políticas de un determinado país. El editor de la sección armenia de “Agos”, Bagrat Estukian, es uno de los más valientes de la prensa armenia.

El destino de Hrant Dink justifica plenamente la política cautelosa de los editores de “Marmara” y “Jamanak” en el ambiente turco.

 

La prensa independiente se encuentra debilitada o ha desaparecido junto a sus fundadores y forjadores ideológicos.

La prensa partidista hace tiempo perdió su principio de inflexibilidad, y las luchas están mitigadas por los desarrollos ideológicos nacionales y, a veces, incluso por el fallecimiento de los luchadores.

 

La Armenia independiente ha desplegado una nueva realidad frente a la prensa partidista y la no partidista. Una cosa es cierta: la realidad de la Armenia independiente y la lucha continua por la Causa Armenia les han creado más un terreno en común, que trincheras divisorias.

Hoy, toda la prensa se enfrenta a la revolución de la digitalización, que ha desplegado nuevos desafíos en términos de su forma y contenido.

 

3 de julio de 2019, Detroit

YERVANT AZADIAN

Semanario “Baikar”

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