El pie de Tehlirian y la cabeza de Taleat

am es
tehleryani-otqe-e-taleati-glouxe

MKHITAR NAZARYAN

 

La última persona que el asesino vio, fue a Tehlirian. La última palabra que escuchó, fue su nombre, Talaat. Luego, tronó la pistola, y unos disparos al rostro derribaron al principal organizador del Genocidio Armenio en una de las calles de Berlín. El justiciero armenio no huyó de la escena del asesinato; permaneció junto al cadáver –la carroña, si se quiere-, y esperó a la policía. Más tarde, Soghomon Tehlirian declaró en la corte: "Sí, maté a un hombre, pero no soy un asesino". La corte alemana declaró inocente a Tehlirian, luego de responder negativamente a la pregunta de si Tehlirian había matado a un hombre.

 

Volvamos a nuestros días. Durante el centenario del Genocidio de Armenios, en la comunidad Maralik de la provincia de Shirak, se erigió la gallarda estatua de un armenio que vengó a la nación. El monumento de bronce, de cuatro metros de altura, representa a Soghomon Tehlirian parado sobre un pedestal de granito con una pistola en la mano, que es copia del arma que Avetik Isahakyan le dio a Soghomon. Bajo su pie, se encuentra la cabeza de Talaat Pasha. Sin embargo, la idea del escultor no se ve reflejada plenamente, ya que las autoridades políticas no consideraron apropiado mostrar la cabeza de Talaat bajo el pie de Tehlirian. Cuando la estatua fue enviada a la colada, se exigió que la cabeza del asesino estuviera cubierta. Y de esta forma, para abril de 2015 en Maralik se emplazó la versión censurada.

Tres años más tarde, luego de la revolución de 2018, se generó la posibilidad de quitar el velo que cubría el rostro de Talaat, y la estatua se presentó al público en su totalidad, sin ninguna aprehensión política.

 

Recientemente, los medios azerbaiyanos han utilizado este tema para exacerbar negativamente los estados de ánimo hacia Armenia en Turquía. Todo comenzó cuando la parlamentaria azerbaiyana Ayten Mustafayeva publicó una foto de la estatua en las redes sociales.

Posteriormente, se publicaron varios artículos sobre la escultura con la cabeza de Talaat pisada por Tehlirian, lo que en Turquía provocó una nueva ola de odio hacia los armenios. Los medios de prensa turcos tampoco dudaron en responder. Fueron escritos textos acerca de ensuciar e insultar al Estado otomano y la historia turca, difundiendo ampliamente las fotos de la estatua. Está claro que la provocación fogoneada por los azerbaiyanos fue exclusivamente con fines políticos, y sirve para la campaña de ennegrecer la imagen de Armenia. Incluso la agencia estatal de noticias turca Anadolu tocó el tema. Entrevistando a historiadores y arquitectos, el corresponsal presentó los puntos de vista críticos de los intelectuales turcos en relación a la estatua.

 

Se realizaron llamamientos en las organizaciones internacionales para fomentar este tema y lograr desmantelar la estatua. Hicieron hincapié en que el emplazamiento de una estatua de ese tipo es perjudicial para las relaciones entre los dos países.

Naturalmente, no entendieron o fueron incapaces de señalar que es Turquía la que dañó y aún daña severamente estas relaciones, cerrando las fronteras, aboliendo acuerdos y convirtiendo constantemente el asunto de Karabagh en un tema de especulación.

 

 

PS.- También existen monumentos dedicados a Soghomon Tehlirian en la ciudad de Fresno, EEUU; en el pueblo de Mastara, en la región de Talin y en la capital, Yereván. Sin embargo, la más monumental es la estatua erigida en Maralik.

Noticias

Noticias similares