La tierra es un ente vivo, tiene su alma, y sin patria, sin un fuerte lazo con la propia tierra, el hombre no puede encontrarse a sí mismo, a su alma.
Martirós Sarian

Otra nueva catástrofe humanitaria regional a causa de Turquía

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MKHITAR NAZARYAN

 

Hace más de 100 años, las naves inglesas no pudieron atravesar los montes Taurus, enfrentarse a los turcos y evitar la masacre de armenios. Incluso ahora, Occidente no puede cruzar el Éufrates y evitar la masacre de los kurdos sirios, que quedaron solos frente a la agresión turca, estando bajo fuego y en peligro.

 

Turquía, que está planeando e implementando una tercera operación militar en Siria, está causando nuevamente una catástrofe humanitaria en la región. Los bombardeos de los asentamientos pacíficos y las masacres de civiles despoblarán los distritos urbanizados, aumentarán el flujo de refugiados, y los esfuerzos de otros para estabilizar la región simplemente caerán en saco roto. Hasta el momento, Europa sólo ha proclamado declaraciones condenatorias; los Estados Unidos, amenazas de sanciones y desde Rusia, una gélida neutralidad.

Esto es todo con lo que cuentan los kurdos, que actualmente están bajo el fuego de las fuerzas aérea y terrestre turca, quienes de hecho, se han quedado solos en el noreste de Siria. Están armados con armas estadounidenses; integran la unidad más organizada en comparación con los kurdos de Turquía, Irak e Irán, tienen sus fuerzas armadas regulares y grandes ambiciones de ser autónomos.

 

En este contexto, ante todo se deben buscar las razones que obran detrás de la agresividad de Turquía, la pasividad de Irán y la neutralidad de Siria. Aparentemente, el Gobierno de Bashar al-Assad ha decidido no entrometerse en las operaciones militares por el bien de los kurdos, o al menos, a favor de la integridad territorial de su propio país, ya que es una buena oportunidad para debilitar a los kurdos que controlan el norte del país a manos y con recursos ajenos. Además de ello, Ankara ha prometido a la comunidad internacional que su presencia militar en el noreste de Siria será temporal. Se puede suponer que la paciencia actual de Damasco está apoyada en ese cálculo perspectivo.

 

El ataque de Turquía, aunque modelado y embalado con un envoltorio de lucha antiterrorista, por supuesto, en el fondo busca extinguir los focos activos de los kurdos sirios, para que el humo no llegue hasta las masas kurdas de Turquía e incite sentimientos separatistas. En el caso de Irán, no vemos nada más que una condena protocolar. En el contexto de las críticas a la operación militar, Teherán subraya la importancia de la integridad territorial de Siria, apartando ex profeso los asuntos importantes de los asentamientos y los habitantes kurdos.

Hasta ahora, sólo Israel manifestó su disposición a apoyar a los kurdos sirios, mientras que el Gobierno del Kurdistán iraquí solicitó a Rusia que ayude a los kurdos atacados por Turquía al este del Éufrates.

 

En general, en la prensa turca, los países que se hicieron eco de las hostilidades turcas fueron divididos en dos categorías, ameritando ser calificados de "propios" y de "contrarios". Los países que declararon estar a favor de las operaciones militares –los “propios”- son: Pakistán, la autoproclamada república turca del norte de Chipre, Hungría y Qatar. Los que manifestaron su oposición –los “contrarios”- son: Arabia Saudita, Suecia, Estados Unidos, Alemania, Francia, Holanda, Egipto, Canadá, Dinamarca, Irán, Finlandia, Israel, Grecia y Armenia.

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